10 Millas de Galizano 2013

Ayer tuvo lugar la segunda edición de las 10 millas de Galizano, carrera a la que decidí presentarme para hacer un test de cara a la media maratón del bajo pas de dentro de 15 días. Se trata de una bonita prueba de 16.200m de distancia, que discurre por un circuito bastante agradable sin pendientes ascendentes demasiado fuertes.

En mi último triatlón me resentí de la lesión del quinto meta del pie derecho, y a pesar que he estado corriendo muy poco desde entonces, la cosa se ha agravado con una periostitis tibial en la otra pierna. Así que más que nunca ha habido que tirar de las maravillas del entrenamiento cruzado del triatlón. Incluso no corriendo demasiado, básicamente lo que me permite la periostitis, no me encuentro mal de forma, sin estar a tope. A finales de julio nos hemos cambiado de casa, y hemos estado muy muy liados con las obras y la mudanza, con lo que el volumen de entrenamiento semanal ha bajado un poco, lo cual creo que incluso me ha venido bastante bien. He aumentado la intensidad y reducido volumen, y con ello hemos conseguido un poco más de chispa, sobre todo corriendo. Eso y que la zona donde nos hemos ido es idónea para el entrenamiento de fuerza corriendo, lo que te pone como un torete jajaja.

Volviendo a la carrera, llego unas dos horas antes de la salida, programada para las 19:30. Hemos trabajado por la noche en el bar, pero no he dormido mal del todo y una pequeña siesta ha hecho el resto. Antes de la siesta, 36 pulsaciones en reposo indicaban que me encontraba bastante bien, y hace que cojas confianza ;).

Faltan algunos gallos pero el nivel es muy muy alto. Mucha mucha gente de club y físicos muy trabajados por norma general. Se ven también unos cuantos populares “normales” pero el calentamiento motiva mucho ver que hay nivel. Es un poco lo que pasa en los 10km de Laredo pero en pequeño 😉

El objetivo es ir por debajo de 4′ el kilómetro y aguantar hasta el final. Poco antes de la salida me encuentro con un amiguete que anda bastante y decido salir junto a el, ya que el objetivo de ambos era muy similar. La carrera consta de 4 vueltas a un circuito de 4.000 metros que combina asfalto y caminos de tierra.

Nos colocamos bastante adelante en la salida, más que nunca. Justo detrás Fabián Roncero y Felix Martinez, vamos en nuestro grupo jajajaja. Salimos rápido, muy rápido diría yo. Es cierto que los primeros 500 metros aproximadamente son cuesta abajo, pero ir por debajo de 3:20 el kilómetro y no despegarse del grupo de cabeza es una sensación un tanto novedosa para mi jajajaja. En cuanto el terreno deja de ser favorable bajamos un poco el ritmo y con todo pasamos el primer kilómetro en 3:37.

Las sensaciones iniciales son buenas. El pulso se mantiene en su sitio, sobre 172ppm. Es mi ritmo de carrera. Sube un poco cuando tocan cuestas hacia arriba y trato de recuperar en las bajadas. La periostitis molesta mucho, pero es un dolor soportable, que además se va mitigando con el paso de los minutos.

Sobre el segundo kilómetro, nos adelanta un pequeño grupete de corredores, de unos 5 o 6 y creo que aquí tiene lugar una de las claves de mi carrera, y es que aunque su ritmo es un poco superior al que llevabamos, quizás unos 5” por kilómetro más rápido, decido unirme y tirar con ellos.  Además el viento molesta bastante en la zona de atrás del circuito y el grupo ayuda mucho en protegerte.

Por el kilómetro 3 llevamos aún al grupo de cabeza a la vista, y las sensaciones siguen siendo bastante buenas. Poco después mi compañero de salida tiene serios problemas de flato, y me dice que tire yo que no puede seguir así. Alguno de los miembros de la grupeta han tirado un poco hacia delante, y me quedo solo con un par de compañeros.

Van pasando los kilómetros y me encuentro bastante bien. El dolor en la pierna a partir de los 20′ desaparece casi por completo. Disfruto. Paso por el kilómetro 10 tan solo unos 10” por encima de mi marca personal, con una sensación de ir muy sobrado. Pienso que si hubiesen sido 10km hoy estaba seguro para bajar a 36′. También pienso que me va a costar mejorar la segunda mitad de la carrera. Aún quedan 6 y a pesar que voy bien como digo, no puedo lanzar las campanas al vuelo. El ritmo va por debajo de 3:50 el km.

Comenzamos la última vuelta, y ya solo quedamos dos en el grupo. Un chaval al que el padre va animando en cada vuelta y que va siempre a mi “rueda”. Todos los miembros de la grupeta original van cayendo uno tras otro, lo cual motiva bastante. Me quedan fuerzas aún y decido apretar y dar el resto en esta última vuelta. A falta de tres kilómetros cambio un poco el ritmo y consigo descolgar a mi compañero de viaje. Me da que al sprint me ganaría, así que este es el único camino seguro. Sigo fuerte y voy sacándole cada vez un poco más. A falta de un poco menos de dos, doblo a un amiguete que me da ánimos y me dice que voy muy alante, fuerza extra para tirar a muerte lo que queda. Ahora si que el pulso ya va disparado, pero muscularmente estoy muy muy bien así que puedo seguir. Pasando por el último kilómetro adelanto a otro participante y veo uno al que voy pillando. Lo alcanzo en la subida final, a unos 200 metros de meta, pero el esfuerzo final hace su efecto y me cambia un poco el ritmo, lo suficiente para entrar a 1 segundo justo detrás de él, pero sin chispa ya para pasarlo.

Paro el crono en 1 hora 1 minuto y 13 segundos, para poco más de 16 kilómetros, a 3:48 el kilómetro.

Resumen carrera: 1h01’13” 172ppm 16,08km

http://connect.garmin.com/activity/364403970

Mi sensación es de haber entrado bastante adelante, y sobre todo, dado que estrenaba categoría de Veterano A (35 a 39 años), tenía el presentimiento que podía estar muy arriba en mi categoría, porque casi todos lo que habia visto por delante o eran jóvenes o ya de categorías de más de 40 años… Así que me quedé a la entrega de premios, no sea que hubiese sorpresa…

Tercer clasificado!

Tercer clasificado!

Y después de una espera interminable, pasar a anunciar los vencedores en mi categoría, y cuando oigo por los altavoces “En tercer lugar, del Bender Triatlón, Pablo Gutiérrez Cepeda” una emoción indescriptible recorre mi cuerpo de arriba a abajo. Siempre había dicho que si competir era estupendo, lo de ganar tenía que ser acojonante. Pues ganar no se, pero subir al podium para mi ha sido sencillamente indescriptible, y una inyección de motivación espectacular para seguir entrenando y tratando de mejorar.

Trofeo!

Trofeo!

Finalmente termino en el puesto 31 de la general, tercero de mi categoría como he dicho. Los vencedores, Rubén Crespo, Fabián Roncero y Félix Martínez (cojos todos ellos :D) tan solo me ha sacado poco más de 8 minutos! en 16 kilómetros! La única parte mala es que la periostitis la tengo ahora mismo muy jodida… habrá que dejar de correr mínimo unos días 😉