En busca del barco perdido…

No suelo poner entradas aquí de entrenos, de hecho no hay ninguna, pero hoy hice una preciosa ruta de montaña que bien se merece una entrada. Ayer volviendo de Madrid en el avión sobrevolamos alguna de estas montañas y se me lió la cabeza para montarme hoy un buen etapón de montaña con la bicicleta de carretera en solitario.

Se trata de una ruta que la tenía preparada desde el año pasado, y que mejor que hoy para tratar de ponerla la marquita de conseguido!. En coche hasta La Cavada, para salir de ahí y afrontar cuatro imponentes puertos: Alisas, Collados del Asón, Portillo de la Sía y Portillo de Lunada, para terminar de nuevo en La Cavada.

El día amanece espléndido, algo fresco pero sin muchas nubes. Perfecto para la bici! Aún así ya no estamos en pleno verano, así que hay que salir un poco preparado con manguitos y un chaleco cortavientos, que en las bajadas sino puedes quedarte pajarito. Dos bidones llenos con agua y pastilla de electrolitos de High5, dos plátanos, dos geles y dos barritas deberían ser suficientes para las 4 horas y poco que calculo de ruta.

Aparcamos en la cavada y vamos allá con la primera ascensión del día, Alisas:

<img class="aligncenter size-medium wp-image-235" title="Altimetría de Alisas" src="http://www generic viagra 100mg.deporteyfruta.com/wp-content/uploads/2012/09/alisas-300×155.png” alt=”” width=”300″ height=”155″ srcset=”http://www.deporteyfruta.com/wp-content/uploads/2012/09/alisas-300×155.png 300w, http://www.deporteyfruta.com/wp-content/uploads/2012/09/alisas-500×258.png 500w, http://www.deporteyfruta.com/wp-content/uploads/2012/09/alisas.png 634w” sizes=”(max-width: 300px) 100vw, 300px” />Se tarta de un puerto mítico de Cantabria, que ya he subido un montón de veces. Está catalogado como de primera categoría. No tienen ninguna rampa especialmente dura, algún tramo pequeño al 8%, pero es largo y no da tregua en toda la subida! Subo tranquilo que queda mucho por delante y bastante cómodo. Adelanto a un ciclista al poco de empezar que subía muy tranquilo, y poco a poco disfrutando de las vistas sobre la Bahía de Santander que ofrece este puerto. Al llegar arriba, foto de rigor, me como una barrita y a abrigarse para iniciar la bajada hasta Arredondo, Capital del Mundo 😉

La bajada es rápida y con buen asfalto, y en algunos tramos se pueden alcanzar sin peligros los 70km/h. Tengo un poco de cuidado con las curvas a la sombra que están bastante húmedas y al poco llego a Arredondo, donde una vez pasado el pueblo, tomamos desviación hacia la derecha para iniciar la segunda ascensión del día, y la más exigente: Collados del Asón empalmando con el Portillo de La Sía

Como digo, afrontamos la parte más dura de la etapa. El collado del Asón es un puerto de primera categoría, como el Portillo de la Sía, pero hechos juntos se pueden considerar como un único puerto de categoría especial, ya que apenas se separan por 800 metros de descenso.

Empezamos pues con los Collados del Asón. Esta zona la conozco bien porque por aquí se celebra anualmente una preciosa carrera a pie, desde Arredondo a la Gándara de Soba. Los primeros 4 kilómetros son muy suaves, pero poco después atravesamos un puente sobre el río para empezar la verdadera ascensión al puerto, con desniveles constantes entre el 7% y 8%. Las vistas son maravillosas, con un primer tramo que transcurre paralelo a la montaña, con el río por debajo.

Al llegar a la cascada nacimiento del río Asón, la carretera cambia de ladera para continuar subiendo en unas preciosas curvas de herradura que van dejando ver toda la parte anterior. Como digo es una subida absolutamente preciosa, de las más bonitas de Cantabria a mi gusto. Además el tráfico es inexistente. Eres tu, la naturaleza, tu esfuerzo y la carretera hacia arriba. Maravillosa soledad. Después de unas cuantas curvas en herradura, llegamos a coronar el puerto, haciendo la foto y tomándonos un plátano para no perder fuerza.

Esta vez no me abrigo puesto que a menos de un kilómetro de bajada, tomamos desviación a la derecha para empezar a subir el Portillo de la Sía. Las piernas ya están bastante cargadas a esta altura de etapa, así que esta subida que además es bastante exigente ya se empieza a hacer dura. Tenemos casi 9 kilómetros de subida por delante en torno al 6%-7% con algunas rampas que llegan al 10%. Adelantamos a unas cuantas vacas y cabras desperdigadas por la carretera, y poco a poco vamos llegando a la cumbre.

Se agradece un pequeño descanso a unos 2 kilómetros de coronar, donde la pendiente por unos metros se queda entre un 3% y un 5%, aunque luego le entran remordimientos al puerto y va llegando a su fin con los porcentajes más duros de toda la subida, llegando al 10% en el tramo final. Es la primera vez que subo este puerto, así que no tenía muchas referencias y estás ya deseando llegar al final :). Coronamos y aprovecho para hidratarme un poco, y tomarme el primero de los dos geles que llevaba encima. Hemos pasado ya lo más duro de la etapa, aunque ni siquiera llevamos la mitad de los kilómetros. Han sido 45 kilómetros casi siempre hacia arriba. Solo nos queda ya un puerto por delante, pero antes hay que afrontar la bajada de la Sía.

Este descenso es bastante peligroso, adentrándonos en la provincia de Burgos, y eso que el asfalto está bastante bien. Curvas traicioneras y una carretera muy estrecha hacen tomar muchas precauciones. Por un momento pienso en que como pinche aquí, algún familiar o amigo se va a cagar en mis muertos al tener que venir a buscarme. Si soy muy gallo y no llevo repuestos de ningún tipo… la verdad es que es muy difícil pinchar con tubulares 😉

Finalizado el exigente descento, con bastante dolor en cuello y brazos la verdad, comenzamos la ascención al último obstáculo del día: Portillo de Lunada

Esta ascensión no tiene nada que ver con su vertiente cantábrica. Se trata de un puerto de segunda categoría, pero que después de la tralla que llevan las patucas, se me hace duro. 8 kilómetros sobre un 6% de media, empeorado por un viento de cara que si bien no era muy fuerte, se dejaba notar.

Poco a poco vamos ascendiendo con el Castro Valnera escoltándome en todo momento. El pulso ya no sube tan alegremente, y cada vez que me pongo de pie las piernas protestan. Ahora es cuando hay que ir tirando de cabeza y toca sufrir de verdad. Lo bueno es que al no haber rampas duras, es un sufrimiento muy llevadero jajajaja. Llegamos a la cumbre, para entrar de nuevo en Cantabria y aprovechamos para realizar alguna llamada de teléfono y avisar en casa que llegaremos un poco tarde a comer… De nuevo toca abrigarse para afrontar el largo y duro descenso hasta el final de la etapa. Treinta y pico kilómetros ya que salvo algún repecho, sobre todo uno a la mitad más o menos, son todos hacia abajo.

La primera parte del descenso es horrible. El asfalto está en bastante mal estado y se hace muy duro por las vibraciones terribles y los botes que va pegando la bicicleta. Eso si, el paisaje de nuevo es maravilloso y compensa bastante :). Llegamos a San Roque Riomiera y el asfalto ya mejora bastante. Aprovecho para tomarme el último de los geles y apurar lo poco que queda del agua que llevo encima, y cargar pilas para los repechos que me quedan hasta llegar al coche.

Llevo un buen ritmo y trato de apretar en los repechos, pero las piernas van ya muy cascadas y se quejan. Con todo, llego bastante entero al coche encantado de la paliza que me he metido. No está mal para un viernes cualquiera :D. Eso si, mucho puerto pero joder, barcos ni uno!

En total, 4 horas y 12 minutos para recorrer 97 kilómetros, con un desnivel positivo acumulado de 2441 metros. Más de 4000 calorías quemadas y unas pulsaciones medias de 145 y una velocidad media de 23km/h, que parece baja, pero es lo que tiene esto de la montaña 😉

Sigo con molestias en el cuadriceps derecho que me impiden correr, pero la verdad no me molesta nada ni en bici ni nadando así que no voy a quejarme demasiado ;).

Os pongo el resumen del entreno:

Resumen: 4h12′ 97km 145ppm 2441m+

http://connect.garmin.com/activity/222547836

Medio Maratón Bajo Pás 2012

Hoy corrimos por segundo año consecutivo la media maratón del Bajo Pás. Una media preciosa a la par de exigente. Desde mi última carrera, el triatlón de castro, había orientado bastante los entrenos para llegar bien a esta carrera, ya que tenía ganas de conseguir una buena marca. Curiosamente sería mi segunda media maratón, ya que la media de Santander, como tenía previsto, no la quise terminar para llegar fresco a los 10 kilómetros de Laredo en Marzo.

Como digo los último entrenos han ido enfocados a pillar chispa de cara a la media, porque la verdad que de fondo voy sobrado con el año que llevo. Esta última semana me cuidé bastante de no entrenar demasiado duro, para intentar llegar bien al domingo. Además tuve suerte de que anoche no tuve que currar hasta tarde en el bar, y que el sábado descansé bastante bien. Así, al contrario que normalmente, me presentaba en la línea de salida en unas condiciones bastante aceptables.

El día amanece nublado, lo cual ya de entrada es de agradecer. Sin embargo, desde que empiezo el calentamiento una hora antes de la salida más o menos, ya noto que la humedad es muy alta, empezando a sudar fuerte muy pronto, y eso que a mi me cuesta mucho romper a sudar, por lo que no son las mejores condiciones para ir a por marca.

Como comentaba al principio, el recorrido de esta carrera es muy bonito, pero dista mucho de ser una media sencilla, con contínuos toboganes en casi todo el recorrido, y una dura cuesta final sobre el km 20 que te acaba de rematar como llegues justo ahí. Del kilómetro 5 al 11 se va subiendo casi todo el rato, sin mucha pendiente, pero te va dejando marcado para los siguientes kilómetros. Recuerdo que el año pasado se me atragantó bastante esa parte, aunque luego me repuse bien.

El objetivo para la carrera era por supuesto mejorar mi anterior marca del año pasado, de 1 hora 33′, pero dado que mi capacidad no tiene nada que ver ahora con hace un año, no me podía conformar solo con mejorar mi marca, así que había que ponerse objetivos más ambiciosos. Por lo tanto, un primer reto era tratar de bajar de la hora y media, y el ritmo de salida por lo tanto sería de 4:15 el kilómetro. Una vez llegada a la mitad de la carrera, en función de las sensaciones, pues apretar. Si conseguía bajar de la hora y 28 ya me podría quedar muy muy contento. Si el perfil de la prueba fuese llano, no voy a engañar a nadie y mi objetivo sería bajar de la hora y 25, pero en esta prueba, lo anteriormente comentado es más que ambicioso para mi. Ya sabemos todos que nuestros retos deben ser siempre lo suficientemente ambiciosos para motivarte y lo suficientemente realistas para no desanimarte 😉

El despertador suena a las 7:40, aunque el reloj biológico hace que me despierte a las 7:39, justo a tiempo de deslizar la alarma para no despertar a la familia que duermen plácidamente en la cama comunitaria en la que se convierte mi habitación los fines de semana 🙂 Anoche cené un buen plato de pasta con bonito tarde, sobre las 12, por lo que me levanto sin demasiada hambre, así que el desayuno consiste en un buen batido de herbalife, que está cojonudo, y un par de barritas energéticas de kellogs de esas de 6 a 2 pavos que me tienen viciado y las tomo a todas horas, y a las 8:30 ya estoy en el coche esperando a Edu aka “finisher” 😀

Llegamos al oxford en puente arce, edu pilla su dorsal y empezamos a calentar y sobre todo a saludar a gente. Parece mentira la de gente que llegas a conocer en apenas año y medio… Saludamos a los cracks, hierro y roncero a la cabeza, y a muchos conocidos y amigos… Que si yo salgo a tal ritmo, que si hoy me encuentro cansado… lo típico vamos…

Termina el calentamiento, y nos juntamos Juan, Pedro y otro amigo para salir juntos. Esta vez si que nos ponemos bastante adelante en la salida, porque ya saldremos a un ritmo alegre y no queremos perder tiempo. La salida es muy cómoda, y a los pocos metros pillamos un hueco considerable y no nos molesta prácticamente nadie, lo cual es extraño para casi 800 participantes. Ponemos ritmo de crucero y aunque los dos primeros kilómetros salen un poco más rápidos, pronto volvemos al 4:15 por kilómetro. Las pulsaciones van bastante en su sitio estos primeros kilómetros, sobre las 165, es decir, siempre bastante por debajo de mi umbral anaeróbico. Juan al poco de la salida se encuentra bien y acelera un poco el ritmo, perdiéndole de vista a los pocos kilómetros, y seguimos los otros tres junto a otro compañero que se suma al grupo.

Van pasando los kilómetros, y me encuentro estupendamente… Por un lado mola, pero yo que estaba dispuesto a sufrir… me siento un poco decepcionado jajajaja. El kilómetro 10 lo hacemos un poco más lento, ya que tiene un par de cuestas durillas, sobre 4:20. Hasta ahí llevamos una media sobre 4:13 el kilómetro, es decir, todo dentro de lo planeado. El 11, que transcurre por las calles de Renedo, aceleramos un poco, y Pedro comenta que va un poco justo, así que yo me despido de mis compañeros y decido ir a morir yo solo 😀

Empieza la segunda parte de la carrera. Por delante 10 kilómetros y pico. Como estaba planeado, si las sensaciones eran buenas habría que apretar, así que aunque queda mucho aún, aumento el ritmo hasta bajar de la barrera psicológica de 4′ el kilómetro. Para mi por debajo de esa cifra mágica ya estás corriendo de verdad 🙂 Al poco de ir apretando adelanto al globo de 1h:30′ que para mi gusto iba demasiado rápido para hacer 90′ y continuo con mi ritmo sub 4. Me encuentro como dios, sin un solo dolor muscular ni articular, así que sigo apretando. No paro de adelantar a gente, y además con bastante diferencia de ritmo. Es algo normal, ya que voy unos 20” más rápido por kilómetro que inicialmente. Sobre el 15 me tomo el gel que llevaba preparado, y sigo bien de sensaciones. Sigo sin sufrir absolutamente nada, y además mentalmente me encuentro muy fuerte, porque los triatlones de larga y media distancia hacen que mentalmente seas una puta roca… Así que a seguir apretando y pasando gente!. El reloj marcando cada parcial de 1000m siempre por debajo de 4′. A falta de 5 kilómetros alcanzo a Juan, y le digo que me siga que le llevo a meta, pero va algo tocado, y es un cambio de ritmo demasiado fuerte y la verdad yo me encuentro bien y no me apetece bajar el ritmo… así que se me queda y sigo a lo mio. El pulso bastante estable sobre 173ppm, ya un poco por encima del umbral, pero bastante bien para ir sub4.

Queda poco para llegar al temido muro del final, y me preparo para hacerlo fuerte. Trato de pisar más de puntera y tiro para arriba como un condenado… El pulso sube y sube, y adelanto a dos corredores subiendo. Los ánimos de la gente aquí se agradecen. Llegando arriba pillo a un colega que se queja que últimamente en las carreras le engancho al final y le dejo tirado jajajaja… es lo que tiene regular bien 🙂 Las pulsaciones pasan de las 180 pero ya solo queda kilómetro y medio aproximadamente, y el primer cacho es todo cuesta abajo!

Trato de bajar un poco las pulsaciones en la bajada y sigo apretando. Ahora si por primera vez sufro para seguir con el ritmo…pero realmente estoy algo más rápido… Pasando el km 21 en 3:50”. Ya solo me queda la recta del oxford, girar a la izquierda y meta!. Llevo delante a un corredor que mira hacia atrás y acelera un poco para que no le pille… Yo hago lo propio con el que llevo detrás, y encaro la recta de meta tranquilo de que no me pase nadie. Llegando veo que puedo bajar de la hora y 27′ así que saco un poco más de fuerzas los últimos metros y cruzo el arco de meta en 1h:26’52” según mi garmin, 1h26’59” según el reloj oficial de la prueba, que no tiene en cuenta los segundos perdidos en la salida. En total puesto 103 de 698 que terminaron la prueba.

Vídeo entrando en meta

Resumen de la carrera:1h26’52” 171ppm 21,25km

http://connect.garmin.com/activity/220496176

Conseguido! Hemos superado el objetivo más ambicioso de los planteados, y las sensaciones han sido las mejores en cualquier carrera a pie hasta la fecha… Preocupantemente buenas para hacer una media como esta a 4:05 el kilómetro jajajaja. Solo he tenido que apretar los dientes al final, y tampoco ha sido nada agónico!. Sufrí muchísimo más en los 10km a pata del tri de castro por ejemplo, pero mucho mucho más. Me decía Hierro ayer cuando le comentaba mi estrategia que el no conocía a nadie que hiciese la segunda mitad del pas más rápido que la primera… está claro que habla de élite, pero vamos, 39′ en mis últimos 10km jejejeje. Es una marca que habría firmado en Laredo en marzo en los 10km en ruta! 😉

Ahora a recuperar bien, que en dos fines de semana toca de nuevo volver al triatlón con el olímpico de comillas! Da gusto cuando salen tan bien las cosas! Esto es el premio al sacrificio y constancia diarios! A seguir progresando! 😉

A medida que vaya encontrando fotos de la carrera, iré actualizando la entrada!