Vitoria-Gasteiz LD Triatlón ITU World Championships

Allá por diciembre del año pasado, recién terminada mi primera maratón, decidimos buscar un nuevo reto para 2012, y ese fue participar en el campeonato del mundo de larga distancia de triatlón, que ese año se celebraría en Vitoria. Por aquel entonces apenas llevaba 4 meses montando en bici y había participado en 2 triatlones olímpicos y 1 sprint… Quedaba pues, mucho trabajo por delante si queríamos llegar a Vitoria el 29 de Julio de 2012 con garantías de terminar la prueba.

Muchas horas de invierno dedicadas a entrenar, con mucha bici y mucha natación. Aprovechando que me lesioné el psoas en la maratón y que estuve más de 3 meses sin poder correr, diciembre, enero y febrero, le dimos a la piscina y al rodillo como un loco. A partir de marzo ya pude volver a los entrenamientos de carrera, y la verdad empecé bastante bien y se notaba todo el trabajo de las otras disciplinas acumulado.

Llegó la temporada de triatlón el mes pasado, y me estrené con el olímpico de Suances con unas sensaciones estupendas. Poco después hicimos el super sprint de Santander, donde a pesar de ser muy explosivo me lo pasé muy bien y quedé en una buena posición, y por último, la gran prueba de fuego del medio Ironman del 7 de Julio en Buelna, donde la verdad me encontré muy entero terminando muy fuerte.

Así que ya estaba aquí Vitoria. Para poneros en perspectiva de a lo que me enfrento, os diré que desde que empecé a hacer deporte un poco en serio, hace apenas año y medio, nunca había nadado la distancia que nadé el domingo, nunca había ido en bici la distancia que fuí el domingo, y tan solo 2 veces había corrido los 30 kilómetros que había que correr el domingo. Si ahora lo juntas todo y te planteas hacerlo seguido, es un importante reto para cualquiera en mi situación 😉

Así que con todo esto en la mochila, me dirigí el sábado hacia Vitoria con mucha ilusión y la verdad mucha confianza de hacerlo bien. Y las primeras sensaciones de donde estaba fueron impresionantes la verdad. Esto no es una carrera cualquiera… Hablamos de todo un campeonato del mundo! La organización era espectacular, todo estaba montado a lo grande, y ver cientos y cientos de triatletas de todos los rincones del mundo creaban un ambiente casi mágico que hacía desear que llegase ya el día siguiente para poder empezar con el reto. Os explicaré un poco qué coño hago yo aquí primero… El campeonato del mundo tiene muchas categorías: Paralímpicos aparte, con unas 6 categorías diferentes dependiento del grado de minusvalía y de los que hablaré luego, primero están los élite masculino y femenino, con los mejores atletas. Luego están lo que se llama los grupos de edad, desde los 20 años, contando de 5 en 5 años. Por cada grupo de edad hay un campeón del mundo, y cada país puede aportar 4 atletas por categoría. Lógicamente, van los mejores de cada categoría y país, y si bien en muchos casos no son profesionales, si es gente con una dedicación casi exclusiva en muchos casos, sobre todo en la franja entre los 25 y 40 años. Desgraciadamente la federación española no tuvo en cuenta mi amplio bagaje en el mundo del triatlón, y ninguno de mis 6 triatlones anteriores fueron merecedores de plaza en mi grupo de edad, así que aproveché una categoría “abierta” para el resto de participantes que querían tomar parte en la carrera, denominada Open, y limitada esta vez tan solo por el orden de inscripción. La carrera open tendría lugar en el mismo día, mismas distancias, solo que saldríamos 10 minutos después del último grupo de edad.

Lo primero en Vitoria era formalizar el registro y que me entregasen los dorsales y demás parafernalia. Acto seguido había que ir a dejar las cosas para la T2, es decir, las cosas para la carrera a pie. Dado que se nada en un sitio y se corre en otro, unidos por el segmento de bicicleta, la T1 y la T2 están en lugares separados. Aún no tenía del todo decidido si iba a hacer los tres segmentos con la misma ropa (tritraje) o si me iba a cambiar en cada uno de ellos, así que por si acaso, además de las zapatillas de correr, gorra y unos calcetines de recambio, dejé en la T1 pantalón corto y camiseta, que a la postre no usaría. Dejé también un par de geles y un barrita.

Una vez listas las cosas en la T2, tocaba coger un autobús de la organización que trasladaría a los participantes y sus bicis al pantano de Ullíbarri, en el pueblo de Landa, donde estaba situada la T1. Esperando al autobús pasó uno de los grandes favoritos al título, el Vitoriano Eneko Llanos, y aproveché para hacerme una fotillo con el 🙂 En el autobús nos juntamos un montón de triatletas de muchas nacionalidades diferentes, la mayoría con camisetas de finisher de Ironman de todos los continentes… Yo como por si acaso mi camiseta de finisher de suances les asustaba opté por la de drazen :D. Las bicicletas las llevaban en unas furgonetas aparte. Una vez llegados a la T1, iban bajando las bicis de las furgonetas y los atletas enseñaban su dorsal que lógicamente coincidía con el de su bicicleta. Yo como no había puesto el dorsal aún en la bici, cuando el paisano reclamaba al dueño de la mía le enseñe el tattoo del Bender en el brazo que es el mismo de la pegata que llevo en la bici y le debió sonar convincente que me la entregó con una sonrisa… Antes de eso, otro atleta élite que esperaba a su bici se dirigió a mi preguntándome si era americano o de donde, que llevaba una camiseta de un compatriota suyo… jajajaja, está claro que Drazen hace que hagas amigos por todas partes 😀

Una vez con la bicicleta, podías acceder a los boxes o T1 donde previa inspección mecánica de bicicleta y casco, dejaríamos todo preparado para la transición de mañana. Reviso bien la presión de las ruedas, compruebo que no se olvida nada y lo dejo todo colocado, teniendo en cuenta que iba a pasar la noche al raso, procuro esconder todo lo bien que se podía la ropa de la bici, guantes, gafas, etc., para evitar que se empara en caso que lloviese. Los botellines me los llevo para prepararlos durante la noche en el hotel. Después la verdad es que me dí cuenta que no tenía que haber dejado nada más que la bicicleta allí, porque lo podría dejar el domingo antes de la carrera, pero bueno, los nervios es lo que tiene :D. El siguiente paso era desinfectar el neopreno, para prevenir la invasión del famoso mejillón cebra en las aguas del pantano. El mejillón cebra es una especie invasiva que se reproduce muy rápidamente y que acaba con el ecosistema autóctono de donde crece (más o menos como el hombre vamos), así que tocaba meter el neopreno en unos bidones con una solución de agua y lejía durante 2 minutos.

Una vez todo realizado, vuelta en el autobús a Vitoria, donde me reuno con mi padre y nos vamos paseando tranquílamente hacia el hotel, para cenar y acostarse prontito que el día siguiente empezaría muy temprano ;). Cogemos un poco de pasta en un italiano cercano al hotel, y sobre las 11 de la noche apago la luz y a dormir!. La verdad es que no me cuesta nada dormirme, porque como la noche anterior he currado en el bar y me acosté sobre las 5 y media de la mañana, tenía bastante sueño. Duermo de un tirón hasta las 3 y pico de la mañana, cuando me despierto y ya desde esa hora apenas vuelvo a dormir seguido hasta las 5 y media de la mañana cuando ya me levanto y comienzo a vestirme. La verdad es que esto par el cuerpo es un suplicio… me levanto a la hora que me acosté el día anterior…. en fín, cada uno y sus circunstancias :).

He decidido la noche anterior no cambiarme de ropa durante la prueba, y hacerlo todo con el tritraje. Así que ponemos bien de cremita en la badana, y adelante!. A las 6 de la mañana estamos en la cafetería del hotel desayunando. Desayuno normal, nada excesivo que no es bueno. En una carrera de 8 horas la verdad es que importa poco lo que comas antes porque total, vas a acabar completamente vacío a las 2 horas y lo que si que importa es lo que comas durante la prueba. Para ello llevo una legión de geles y barritas, que iré alternando con los plátanos que dan en los avituallamientos.

A las 7 menos algo pillo el autobús que nos lleva al pantano. La salida de los open es como ya he dicho 10 minutos después de la última de grupos de edad, a las 9 y 10 de la mañana. Una vez en la zona de salida, acabo con los preparativos de la bici, coloco los bidones en los porta (Esta vez me he asegurado muy mucho que no se me iban a caer :D) y comienza una larga espera hasta ponerme el neopreno unos minutos antes de mi salida. Como siempre, hay que ir al baño antes, pero esta vez al ser al aire libre, solo hay unas letrinas y un camión con servicios, y claro, casi 2000 personas que hay como mínimo por ahí pues imaginaos la cola…. Espero una media hora pacientemente en la cola, lo cual viene bien para poder pasar el tiempo entretenido, y al salir toca ya ponerse el neopreno que la salida está muy cercana ya y hay que dejar la bolsa “After Race” con la ropa que has traido en el camión para que la lleven a la T2.

Nos ponemos bien de vaselina para evitar las rozaduras, y a enfundarse el neopreno! Primer contratiempo… al meter el pie derecho, el neopreno se rasga por la costura del tobillo… Joder, un puto neopreno tope de gama y me lo he cargado! Me da bastante rabia, pero bueno, termino de ponerlo y me dejan un poco de cinta aislante para ponerme en el tobillo y que no se siga rompiendo hacia arriba… Luego veo que se ha roto por la costura/pegado y espero que la gente de Orca me de una solución ya que lo he tratado muy bien, me lo pongo con sumo cuidado y tiene menos de 1 mes!

Veo como van llamando a los atletas élite y aprovecho para calentar unos minutillos en la zona izquierda del pantano. El agua está estupenda de temperatura, pasando los 20 grados, y se hace raro nadar en aguas abiertas dulces. No me duele nada en particular, pero tampoco estoy con mucha chispa, seguramente por el madrugón.

Al poco, por megafonía avisan a los open a la cámara de llamadas, y vamos para la salida. La verdad es que no estoy nervioso. Se que el sector de natación lo voy a hacer bien, porque tengo bastante confianza nadando, pero se que se me va a hacer un poco largo. Entrenando siempre que paso de los 2500/3000 metros salgo cansado ya, y aquí me esperan 4000 medidos, que serán algunos más ya que no vas totalmente recto nunca. Me coloco por la parte trasera, bocina de salida y muy tranquilo, me meto al agua y empiezo con las primeras brazadas. En seguida me topo con cantidad de nadadores y la verdad, los primeros 400 metros son continuos manotazos y porrazos. Me atizan mucho, así que me cabreo y empiezo a atizar yo también. Parece mentira que justo en el tri más largo, y con la primera boya a 1500 metros vaya a ser el en el que más golpes me lleve… Cierto es que salvo un anormal que se me cruza y me pega un sartenazo bueno en la cara sobre las gafas, y gracias que tiene la palma abierta, el resto son más bien agarrones, empujones y demás sin importancia, pero que hacen que no nades cómodo. Como digo, sobre los 500 metros ya nos hemos distribuido un poco mejor y empiezo a poder nadar cómodo. Pillo unos buenos pies que me llevan casi hasta la primera boya, a los 1500 metros que se me hacen muy cortos! Voy bien de ritmo, un poco más rápido de lo planeado, y bien de sensaciones así que seguimos manteniendo el ritmo.

Comienzo a adelantar ya gente con gorros de otros colores que han salido bastante antes que nosotros los open y eso te anima y motva bastante. Sobre la mitad del recorrido pillo otros pies con un buen ritmo que me llevan durante las dos siguientes boyas. Sobre los 2800 me veo con fuerzas y le dejo de lado y ya emprendo mi aventura en solitario para llegar a la salida de nuevo con 4.260m nadados en 1h y 16′ a un ritmo medio aproximado de 1’48” los 100m que está bien para mi nivel y esa distancia.

Resumen de Natación: 1h16′ 4260m

http://connect.garmin.com/activity/204619799

Salgo muy tranquilo del agua y me dirijo andando hacia la bicicleta. Me tomo la transición con toda la calma del mundo. Me quito el traje con calma, me seco los pies, calcetines, zapas de la bici, me pongo el maillot encima del tritraje porque hace fresquete, manguitos subidos, guantes, casco, gafas… Me tomo un plátano que había dejado preparado, bebo la mitad de una botella de isotónico, y bici en mano nos dirigimos hacia la salida de boxes. Nada más y nada menos que 8 minutos 13 segundos de transición… cágate jajajaja. De los 1300 participantes de todas las categorías, solo ha sido más lento que yo en la T1 un japonés…. incluso los paratriatletas me ganan! Que crack estás hecho pablito! Esta vez de todos modos me lo tomé con mucha mucha calma y no me arrepiento nada. Podría haber tardado 3 o 4 minutos menos sin problemas, pero de que me sacan 3 minutos en casi 8 horas? 😉

Empezamos pues el sector de ciclismo. Tenemos por delante 120 kilómetros con un circuito en teoría bastante benévolo, con algunos toboganes pero sin ninguna subida de importancia. Me encuentro bien y cominezo con una cadencia alegre un poco más rápido de lo planeado… El objetivo es hacer unas 4 horas, a 30 de media. El día es perfecto. Casi sin viento y nublado. Hay bastante gente animando en las cunetas, y lo que es más impresionante, son 120km cerrados completamente al tráfico! Toda la carretera para nosotros! Además el circuito transcurre bordeando el pantano y es bastante bonito. Los primeros 60 kilómetros se me hacen bastante llevaderos y llevo una media bastante buena, sobre los 32,5km/h. Pero a partir del kilómetro 60 paso un pequeño bajón y no me encuentro demasiado cómodo. Voy alternando la posición aero en las rectas y cuesta abajo con el manillar en cuanto se pone un poco hacia arriba la carretera. Salvo una subida antes de llegar a la primera vuelta, no meto plato pequeño en todo el recorrido. A partir del kilómetro 70 decido aflojar un poco el ritmo. Paso a muchísima gente de grupos de edad, sobre todo mujeres. Me canso de adelantar a americanos y japoneses… joder paracen legión 😉

Sobre el kilómetro 80 aparece el sol, y aprovecho a quitarme los manguitos y soltarme la cremallera del maillot. Con el sol aparece el viento, que ya no nos dejará hasta el final del sector de la bici. No es muy muy fuerte, pero molesta un poco ya que pilla casi todo en contra o casi en contra. Voy bebiendo cada 10 minutos aproximadamente, y comiendo cada media hora. Bien barritas, geles, plátanos… cualquier cosa es bienvenida. Me voy conociendo cada vez un poco mejor, y sé que tengo que tener el estómago lleno para poder ir con buenas sensaciones. Entre el viento y la precaución, hago los últimos 50 kilómetros un poco más lento, pero la verdad me encuentro muy cómodo y al contrario que en buelna, cuando voy llegando a Vitoria tengo muchas fuerzas y ganas para seguir en la bici si hiciese falta. Del cuello como es normal voy tocado, pero de piernas no me noto mal. Ayuda mucho que estoy acostumbrado a ir muy alto de cadencia, y muscularmente eso es muy bueno. Había gente que me pasaba (y luego pasaba yo de nuevo) con todo el desarrollo metido que iban trancados de cojones… Normalmente esa gente es peña con mucha mucha masa muscular en las piernas, que prefieren tirar de fuerza. Luego penaliza en la carrera a pie 🙂

Así que con todo, llegamos a Vitoria y con ganas de empezar el último sector de la carrera. La bicicleta han sido 118.77km en 3h47′ a una media de 31,3km/h y con 146ppm medias, con un desnivel positivo acumulado de 750m

Resumen de ciclismo: 3h47′ 118,77km 146ppm

http://connect.garmin.com/activity/204619802

Llego a la T2 donde como en buelna te recogen la bici nada más bajarte, y camino a la carpa donde esta vez algo más ràpido ya me quito todos los trastos de la bici, me pongo las zapas de correr, meto un par de geles en el portadorsales.

Antes de salir, abro la barrita que había dejado el día anterior, y comienzo a correr comiendo. Nada más dar los primeros pasos, me quedo flipado! Está todo petado de gente que chillan y animan sin parar! Gritos y gritos de ¡Vamos Pablo!, ¡Venga Gutierrez! incluso un tipo que grita “Ese campurriano!”. De verdad me sentía avergonzado. Además que joder, que me faltaban 30 kilómetros y este nivel de motivación no es bueno que hace que te embales jajajaja. El circuito a pie constaba de 4 vueltas de 7 kilómetros y medio prácticamente llanas. Comienzo sobre 4:50 el kilómetro y no voy muy mal de sensaciones. Al tercer kilómetro paro a mear, y estoy literalmente un minuto y medio meando!!! Eso es que me he hidratado bien en la bici jajajaja.

Continuo con el mismo ritmo aproximado los siguientes kilómetros. Cada 2 kilómetros hay puestos de avituallamientos que aprovecho siempre para beber un poco de agua y tirarme el resto por encima. Sobre el 12 me meto el primer gel que me da un buen empujón que me dura unos 3 kilómetros, pero en el 15 las sensaciones cambian y me veo ya muy cansado y sin chispa. Son ya más de 6 horas de esfuerzo y el cuerpo va como si fuese un motor diesel… Poco a poco sin subir de vueltas. Muscularmente voy también tocado, con los gemelos cargados y decido que no tiene sentido sufrir mucho por ganar 5 minutos, así que mantengo un ritmo sobre 5 el kilómetro y me voy marcando metas cada vez más cercanas… Venga hasta el siguiente avituallamiento, venga que solo son dos vueltas más, venga que faltan solo 10km… venga que ya hemos pasado la media maratón… Aquí es donde empieza la lucha contra la cabeza que pide al cuerpo que se pare ya, y tu le pides a la cabeza que no, que hay que seguir hacia delante! La verdad es que sufro. No mucho, pero sufro. Intento distraerme con lo que puedo y hacer bromas… Me adelanta un australiano que se apellidaba Walker (Lo pone en su camiseta) bastante rápido, y al cabo de unos kilómetros le vuelvo a pillar y le llamo la atencíon… Hey, eres un tramposo le digo… Me mira con cara mezcla de mosqueo y sorpresa y me dice que por qué! Le digo que joder, que es su camiseta pone walker y que de walker nada, que va corriendo… Una estupidez, pero que nos hace reirnos a los dos y que quizás así suena estúpido pero cuando llevas más de 7 horas de esfuerzo pues lo agradeces :D.Eso si, se que lo tengo ahí, se que me falta poco tiempo para poder poner en mi curriculum que soy campeón del mundo! Me acuerdo de cada entreno, de cada amigo que comparte afición y se me pone la piel de gallina un montón de veces… Por un momento pienso en apretar un poco los último kilómetros, pero con lo justo que voy lo único que me va a valer es para llegar jodido a la meta y no poder disfrutar de lo que estoy logrando, así que aflojo un poquito y trato de disfrutar! Voy cantando por dentro, voy alucinando cuando adelanto a los paratriatletas con las prótesis jodidos de dolor, y sobre todo, voy adelantando a muchos muchos zombis que se arrastran intentando terminar la prueba.

Y la gente sigue venga a animar. Llego al último kilómetro y voy saboreando mi triunfo…. Paso frente a la meta y ya solo quedan 400 metros! Una sonrisa llena mi cara y voy pensando en que lo he conseguido y que soy un puto crack! jajajaja.

Vídeo entrando en meta

Resumen de la carrera a pie: 2h29′ 29,67km 151ppm

http://connect.garmin.com/activity/204619809

 

Han sido 7 horas y 45 minutos de carrera. Llego a meta y solo quiero que me pongan mi medalla al cuello! Mato por esa medalla jajajajaja. Estoy molido. Contento por terminar y con fuerzas para ir a por la bici y esas cosas, pero molido. Al final quedo el 87 de mi categoría Open, de 200 y pico participantes. A pesar que corriendo las sensaciones no son nada buenas y voy sin poder forzar nada de nada, sigo haciendo el mejor parcial de los tres en este sector, y en la bici me queda mucho por mejorar. Si la transición primera la hubiese hecho un poco más alegre habría ganado 5 o 6 plazas, pero vamos, que aquí de lo que se trata es de haberme superado a mi mismo, y haber pasado un fin de semana maravilloso! Primero fué Donosti y ahora Vitoria… Le voy a coger cariño al país vasco 😀

VII Triatlón Buelna 2012 – MD 1.9/90/21

Llegó la primera prueba dura de la temporada, el triatlón de Buelna, sobre una distancia de medio ironman (1.9 /90 /21). Se trata de una prueba que se está ganando un buen nombre entre los triatlones de distancia media de España, y además es la prueba que decide el campeón de España de policías y bomberos, por lo que el nivel es bastante alto.

En lo que a mi respecta, es la primera toma de contacto con esta distancia, y por lo tanto el único objetivo que me planteo es tomarlo como entrenamiento para el campeonato del mundo de larga distancia de final de mes en Vitoria. Así que no hay que exprimirse mucho, sino tratar de disfrutarlo desde el principio hasta el final, y coger experiencia sobre todo con la cabra en el sector de ciclismo. El plan por lo tanto es nadar cómodo, ir muy tranquilo en la bici, y en la carrera en función de las fuerzas pues dar el resto. En ningún caso hay que llegar a la agonía. Muy importante terminar siempre con buen sabor de boca, especialmente en los debuts 😉

Así que como viene siendo habitual, comenzamos la prueba la noche anterior currando en el bar. Esta vez tengo la ventaja de que la salida es a las 14:30, y que Borja se porta bien y me deja salir un poco antes… Con todo, a las cinco menos cuarto de la mañana estoy ya metido en la cama. Me despierto cinco horas después, termino de preparar el material, y sobre las 11 y media desayuno un buen batido y un plato de pasta con bonito. Cargo las cosas en el coche y rumbo a comillas, donde tiene lugar la natación. El día anterior he cogido el dorsal en corrales, y ya he dejado allí las zapas, gorra y un par de geles para el sector de carrera, así que no hace falta ir otra vez por la mañana, lo que me permite ir más sobrado de tiempo.

El día tiene una pinta espectacular. Buena temperatura y totalmente despejado. Aún así la verdad es que no tengo el cuerpo con buenas sensaciones. Estoy algo cansado y un poco amodorrado… y eso que la semana ha sido muy tranquila a nivel de entrenos. El día anterior me vino de nuevo una dorsalgia, no tan intensa como la última, y estuve hora y media de fisios para mejorarla. Me sigue molestando, pero no creo que me influya demasiado en el rendimiento. Hay que mejorar las sensaciones camino a Comillas, así que recurro al mejor motivador que existe, la música. Dos o tres veces seguidas en el coche el Don’t stop believing de los Journey cantando a todo trapo, pelos de punta, y motivación por las nubes… primer objetivo conseguido jajajaja.

Llegamos a comillas y para boxes a dejar todo preparado. Vuelve la sensación de mi primer triatlón el año pasado… Esto no parece un triatlón, sino el casting de 300. Ya me doy cuenta que va a haber mucho nivel, pero bueno, yo a lo mio :). Dejamos la bici, y empezamos a charlar con compañeros y conocidos. Que si yo he trabajado anoche, que si no he entrenado mucho…. siempre buscamos excusas que nos justifiquen ante un posible fracaso 😉

Hay mucho público, y la playa está a reventar. Esta carrera es un poco especial, porque primero salen las chicas, y media hora después los chicos, y la clasificación es conjunta. Así que nos ponemos el neopreno y para la playa, a ver la salida de las chicas.

Para esta prueba estreno neopreno. Se trata de un fantástico Orca 3.8, un tope de gama que en teoría favorece a los nadadores menos técnicos. El problema es que apenas he podido entrenar con el. De hecho solo lo probé el día anterior durante quince minutos en el mar, por aquello de no estrenar nunca nada el día de la competición. El principal problema es que mi anterior neopreno era sin mangas, por lo que noto muy extraña la zona de los hombros. Con todo al ser un excelente neopreno no impide demasiado el movimiento, pero hay que acostumbrarse bien. Aprovecharé esta semana en lanzarote para nadar todos los días un poco con el 🙂

Calentamos un poco mientras las chicas ya han empezado con su carrera, unos cien metros hacia el mar y vuelta, y de nuevo los nervios típicos de antes de las carreras. Sabes que estás ahí para divertirte, pero es inevitable esos nervios. Creo que vienen muy bien de hecho para concentrarte ;). Esta vez no tengo ninguna aspiración por quedar bien ni hacer tiempo, así que me coloco por la zona trasera y una vez suena el pitido de salida, entro tranquilamente en el mar y comenzamos la aventura.

Esperan por delante dos vueltas a un circuito de teóricamente 950 metros. Salimos de la orilla para ir a una boya situada mar adentro un poco hacia la derecha, esa boya se deja a la izquierda y se nada en paralelo a la costa unos 200 metros, y de nuevo dejamos otra boya a nuestra izquierda para volver hacia la orilla, salir del agua, y dar una nueva vuelta.

La primera vuelta me lo tomo con calma. Voy adelantando aún así a bastante gente, y en la primera boya me amontono con bastante gente y se hace un poco agobiante. Además mucha gente tiene la absurda manía de agarrarte en el agua. Yo creo que se ponen nerviosos y piensan que se van a hundir o algo así… A mi me da mucha rabia :). Me oriento bastante bien en esta primera vuelta. Apenas hay oleaje y las boyas se ven muy bien. Además salvo para la segunda boya, es muy fácil buscar puntos de referencia en el paisaje sobre las boyas.

Salgo del agua, miro el reloj y veo que han transcurrido unos 18′. No está mal porque he ido muy cómodo. Decido apretar un poco más durante la segunda vuelta. Vuelvo al agua, y al poco de empezar a nadar empiezo a pensar que algo no va bien… De repente hay mogollón de olas! Me descojono porque estoy seguro que algo ha pasado para que salga ese mar de la nada! Ahora se hace muy complicado ver las boyas, y cuesta mucho más nadar. Yo sigo apretando más, pero da la sensación de avanzar poco. Además con las olas cuesta más respirar, y empiezo a marearme un poco de los menos del agua. Además noto bastante la rigidez del neopreno nuevo por ser de manga larga en hombros y brazos, y voy como más cargado de brazos de lo normal. Espero acostumbrarme pronto a él.

Por fin salgo del agua y veo que han transcurrido casi 41′ desde la salida. Unos 4′ más en dar la segunda vuelta y eso que me he exigido más aún… Está claro que a un nadador de técnica depurada como lo mía le perjudican las malas condiciones jajajaja. La zona de boxes está bastante alejada de donde salimos del agua, por lo que no hay prisa en irse quitando el neopreno poco a poco. Justo antes de llegar a boxes hay unas duchas para quitarse un poco el salitre, y gasto unos segundos en aclararme lo mejor que pueda.

Resumen de la natación: 2.470m 41’20”

http://connect.garmin.com/activity/196806654

Al llegar a boxes me doy cuenta de lo sucedido en la segunda vuelta. El cielo que todavía es azul si miras hacia el mar, se torna en negro oscuro mirando hacia el interior. Hay bicis caídas, ropa descolocada… Mi casco está por el suelo, un guante a 5 metros del otro… El arco de la salida se ha caído… joder, GALERNA! jajajaja. Me tomo con calma la transición. Esta vez me pongo calcetines, guantes y gafas. He decido no usar las nuevas zapas de bici específicas y usar las de siempre. Bebo un poco de isotónica que había dejado en la transición, y salimos con la bici rumbo a corrales.

El sector de ciclismo se compone de 90 kilómetros con continuas subidas y bajadas, incluyendo dos mini puertos. No hay ninguna subida exigente o especialmente dura, pero en total saldrán unos 1300 metros de desnivel positivo. Con todo, como he comentado al principio, decido llevar la cabra con lenticular para tratar de habituarme lo más posible a ella. Nada más salir el viento que se ha levantado es fortísimo, y pese a la lenticular trasera, que contrariamente a lo que piensa la gente cuanto más viento más ayuda, cuesta mucho dominar la bici. En la primera bajada seria, sobre el kilómetro 7, el viento es realmente peligroso. Ni por asomo se puede ir acoplado, y agarrado al manillar me pego un par de sustos importantes. Tal es el acojono que me planteo retirarme si la cosa no cambia. Pero pienso que esto no puede ser tán sencillo, así que habrá que sufrir un poco :).

A los pocos kilómetros de eso, sobre el 10, un nuevo mazazo… Voy a echar mano por primera vez del botellín y joder, que no lo encuentro! Miro hacia atrás y la peor de las pesadillas se vuelve realidad… El tornillo que fija los soportes al sillín se ha debido de aflojar, y con el peso de los dos botellines llenos de isotónico se inclinó hacia el suelo y se debieron caer… Ahora si que se me pasa por la cabeza el abandonar. Me quedan 80 kilómetros por delante y la hidratación en una prueba como esta es esencial. Pero bueno, como antes, pienso que esto no es más que otra pequeña piedra en el camino que lo hará si cabe más meritorio :). Se que en el kilómetro 30 hay un avituallamiento líquido, así que habrá que llegar allí sin beber nada.

Con todo voy cómodo en la bici. No fuerzo nada de nada y lo bueno de tanto sube y baja es que alterno mucho la postura de acoplado y el manillar, así que no se me cansan demasiado los brazos y hombros. Me adelantan algunos participantes pero yo a lo mio que esto es muy largo. Además pienso en la carrera que es mi punto fuerte… ya os pillaré jejejeje. Antes del avituallamiento viene la primera subida seria del día, y la verdad con el 39/23 la subo bastante cómodo sin ir muy atrancado. Sentado y con buen ritmo adelanto incluso a algunos participantes. Eso si, me pasa uno zumbado con lenticular también… Madre mía menudo ritmo que llevaba! Debe ser de esos que son muy muy buenos en bici y corriendo pero que literalmente se ahogan en el mar jajajaja. Primer avituallamiento y tengo que parar. No me vale con beber agua, tengo que poder llevarmela conmigo para más adelante… En la bici es imposible guardar una botella de solares, así que veo que lo mejor es metérmela por la parte delantera del traje. No será muy aerodinámico pero la verdad no me molesta para dar pedales…. Así que nada, con la botella metida en el pecho, seguimos rumbo a corrales. Voy comiendo y bebiendo regularmente, y siempre mantengo un ritmo cómodo sin ir muy alto de pulsaciones. Acoplado la verdad es que se puede ir rápido en cuando el terreno es un poco favorable. Llevo una media de unos 30km/h que para ir en plan conservador, y con la de subida que hay está muy bien.

Sobre el kilómetro 70 en una recta interminable noto que el portabidones se acaba de soltar! Como no es plan de tirar 50 pavos a la basura, paro poco a poco, me bajo de la bici y trato de encontrarlo más atrás… Lo veo a unos 200 metros en el arcén, lo recojo y vuelta para la bici. Ahora el problema es donde coño lo llevo…. Metido en el traje ya no me entra más, y no puedo ponerlo otra vez porque ni tengo herramienta ni he encontrado una pieza que se ha caído…. Así que lo engancho en el porta objetos que llevo encima del cuadro… Entre el bidón en el pecho y la mierda esta colgando del cuadro parezco más un gitano que un triatleta 😀 😀 😀

Un rato después me encuentro parados a unos comisarios de la carrera y les pido si por favor pueden guardarme el portabidones en la moto que luego me lo dan. Dudan un poco por temas de reglamento pero les digo que es por no tirarlo a la basura, y acceden… Por fin un poco de sentido común 😀

Y así sigue transcurriendo mi periplo ciclista, con ganas ya de llegar y empezar a correr la verdad. Sobre todo el cuello me está molestando mucho ya de la postura, pero aún queda lo más duro de la parte bicicletera, la subida al alto de hijas. Son dos kilómetros y pico con un desnivel superior al 9% en muchos casos, y está sobre el kilómetro 75 por lo que las piernas ya acusan un poco la distancia. Además aquí si que echo en falta más desarrollo y subo muy trancado con el 39/23. Con todo adelanto a unos cuantos subiendo, y eso que la lenticular se hace realmente pesada a 13 por hora con su zumbido característico :D. Para más inri, empieza a llover algo fuerte. Lo bueno de la subida es que apenas son dos kilómetros con ese desnivel duro, así que llegamos al alto y giro de 180º y de vuelta hacia los corrales, ya con todo favorable. Como queda poco me animo a darle un poco de caña a la cabra y hago este último tramo de unos 10km bastante rapidillo. Acoplado y en llano la verdad es que pasas a la gente muy cómodo 🙂 Eso si, llevo ya el cuello muy tocado de la postura, y estoy deseando llegar. Me queda mucho entrenamiento aún con ella para ir cómodo. Ahora mismo para Vitoria me va a costar hacer los 30 kilómetros más hasta los 120. Lo bueno es que el perfil es mucho más bondadoso en teoría que este, así que de tiempo tampoco será mucho mucho más.

Resumen de la bici: 89,25km 3h02′ (5′ parado) 145ppm

http://connect.garmin.com/activity/197201382

Llegamos a la T2, fuera bici y a calzarse las zapas. He decido salir con las nimbus 13 que uso en los entrenamientos porque aunque pesadas, son muy cómodas y con una amortiguación excelente. Me coloco la gorra, meto un par de geles en el portadorsales, y a correr! A los 10 segundos primera cagada… joder, no me he quitado los guantes de la bici! jajajaja. Me los quito y sin pararme los meto en el portadorsal junto a los geles… Está claro que en esta carrera he decidido ir en modo gitano cargado de cachibaches 😀

Primeras sensaciones corriendo…. Susto! Pero susto porque los dos primeros kilómetros me salen a 4:30 y las pulsaciones van sobre 145! Joder, eso es que voy de puta madre :D. Veo que mucha gente se para a mear, y pienso que no voy a tardar en acompañarles… La carrera son 21 kilómetros sobre un circuito mezcla de tierra y asfalto con una primera vuelta más larga de unos 11km por zonas deshabitadas y luego 5 vueltas de 2 kilómetros bastante llanos ya por el pueblo. Sobre el kilómetro 4 y 5 pica mucho para arriba, con lo que baja un poco el ritmo. Voy cómodo la verdad, pero se que será largo. En el kilómetro 8 decido parar a mear que ya empieza a apretar la barriga. Un puto minuto meando! tic tac tic tac… así que ese kilómetro sale a 5:19 😀 Aliviados ya y sin lastre, las sensaciones mejoran bastante y vuelvo a mi ritmo cercano a los 4:30. Me tomo un gel sobre el 9 y llegamos por primera vez al estadio para empezar las 5 vueltas de 2 kilómetros. Estas transcurren por el pueblo, y ahora si hay más público animando que ayuda bastante. Me pongo detrás de un competidor y le digo que va a un ritmo cojonudo para mi, y que le voy a chupar rueda :D. La verdad es que me sirve de mucha ayuda, y voy dando vuelta tras vuelta con buenas sensaciones y muy contento…

Con cada vuelta una pulserita de un color. Yo sigo con mi ritmo y lógicamente voy pasando a bastante gente, porque es un buen ritmo para hacerse una media de un medio ironman ;). Sobre la tercera vuelta mi gran liebre se para un poco, así que me toca tirar a mi los restantes 6 kilómetros. Las sensaciones son muy raras. Llevas al cuerpo ya a una situación compleja, donde tan pronto te sientes eufórico y genial como te empieza a doler todo, en un plazo de 20 segundos jajajaja. Empieza el combate contra la cabeza más que contra el cuerpo. Han pasado ya unas 5 horas de esfuerzo, y claro, muscularmente no vas fino. Además el estómago como que empieza a protestar de tanto gel, tanta barrita y tanta agua e isotónico. Como en la maratón pasado el muro, la cabeza te pide que vayas más despacio, y hay que pensar en positivo para seguir con el ritmo.

Pero ya está chupado, son solo 6 kilómetros más, y hay que seguir con el ritmo que me va a salir una media muy buena ;). Otra vuelta, ya solo quedan dos! 4 kilómetros! Decido tomarme el último gel para tener ese puncho final y me voy poniendo cada vez objetivos más cercanos, poco a poco. Se que la siguiente va a ser la última, y eso ayuda un montón. Cuando paso por la última vuelta, ya podemos apretar y echar el resto. Como siempre hasta ahora, termino fuerte, con un último kilómetro sobre 4 pelado, y entro en meta contento y feliz. Cinco horas y vientisiete minutos. Un tiempo creo que muy bueno para ser el debut en la distancia, para llevar menos de un año en esto del triatlón, para tener todavía un poco de barriguita, y para habérmelo tomado con calma. Puesto 160 sobre un total de 280, como ya he dicho con un muy buen nivel de participantes. Sobre todo exultante con hacer una media en 1:35 parando un minuto a mear y después de llevar casi 4 horas de esfuerzo antes de empezarla. Mi única media en carrera el año pasado, la del bajo pas, la hice en 1:33… Este año pienso pulverizar esa marca (o al menos intentarlo y petar en el intento jajajaja). La otra parte positiva es que así como no quería ni pensar en hacer más bicicleta, la idea de seguir corriendo otra media más no me atormentaba demasiado. Me sentía capaz, y eso es muy buena señal para los retos venideros 😉

Detalles de la carrera: 20,70km 1h35′ 156ppm

http://connect.garmin.com/activity/196806664