Maratón de Donosti

Bueno, pues después de un año corriendo más o menos formalmente, ya puedo decir que soy maratoniano… Y que bien se siente uno jajajaja.

Ha sido una semana dura, porque desde el martes, además de mi sobrecargar en el gemelo/soleo derecho, que no me preocupaba demasiado la verdad, se unió un dolor muy agudo y molesto en el psoas izquierdo (creo que es el psoas porque es un dolor profundo difícil de diagnosticar). El caso es que tuve que ir tres veces al fisio, y fue trabajando la zona pero la mejoría no fue tan rápida como era deseable, y ya daba por hecho que si querí­a correr, tendrí­a que ser con la ayuda de algún analgésico o anti inflamatorio. El mismo sábado en San Sebastián por la tarde intenté trotar un poco muy despacio y tuve que parar a los 5 minutos porque no aguantaba el dolor. Así que todo era meterme un ibuprofeno 40 minutos antes de salir y a rezar que pudiese aguantar el dolor toda la carrera. Ya no pensaba en marcas ni ritmos, solo en terminar decentemente.

Así­ que ahí­ salimos a calentar, muy despacito y con mucho dolor aún. Simplemente unos 5 minutos trotando y para la línea de salida. Muchísimo frío, sobre 6-7 grados. El ibuprofeno hací­a efecto y aunque me dolí­a, era un dolor completamente soportable. Molesto, porque no dejaba concentrarse bien, pero podía con el perfectamente. Salí con la liebre de 3:30, pero a los dos o tres kilómetros decidí­ adelantarme porque se acumulaba mucha gente y me era muy molesto correr con tanta gente, así­ que me busqué mi hueco delante y a tirar a un ritmo un poco más rápido, sobre 4:50 de media. Cómodo, aunque algo más alto de pulsaciones que normalmente, pero entre los “nervios” de la carrera, el ibuprofeno que quieras que no el cuerpo sabe que va con algo raro encima, y el frío, pues digamos que dentro de lo normal. Al poco encontré un grupete de varios chicos y chicas que parecí­a bueno pues llevaban muy controlado el ritmo, y decido ir con ellos.

Mis primeros problemas empiezan sobre el km 10, y es que me estoy meando pero mucho mucho… jajajaja. Entre todo el agua que había bebido los dí­as anteriores, esa mañana, y en cada puesto de avituallamiento (cada 2,5km), y que con el frí­o apenas si sudaba normalmente, pues mi vejiga se iba llenando más rápido de lo normal. Así que en el 15 ya no puedo aguantar más y les digo a los compis que paro en un árbol a mear y que les pillo después… Intenté ver si es posible mearse encima corriendo, y la verdad, es imposible! jajajaja. Así­ que nada, paradita, y a salir un poco más rápido para pillarles (Es el km que hago más lento, casi a 5). Las fuerzas están aún intactas así que no me cuesta acelerar para reunirme al grupo un km después o algo menos. La sensación de alivio además hacía que pudiese ir casi volando ya… jajajaja. Eso si, el psoas se quejó de la parada…. pero bueno, las fuerzas estaban intactas como digo.

Sobre el km 17 me meto el primer gel, aunque no tenía ganas, sabía que es importante hidratarse bien y comer para afrontar el famoso muro…. Sigo bien pensando ya en la media maratón, que paso sobre el 1:40 alto por el Garmin, 1:42 por el tiempo oficial. Una vez superada la media, el siguiente reto mental es llegar al 30. Las piernas ya notan los kilómetros y no voy tan fresco pero bueno, la verdad es que voy cómodo. El posas cada vez se queja más, o más bien, cada vez lo noto más y me acojono un poco.

En el 28, de nuevo tengo que parar porque me meo a tope… como ya tengo experiencia, repito operación y salgo un poco más fuerte para pillar a los compis sobre el siguiente kilómetro. Pasamos el 30 y ahora empezaba la carrera de verdad… esa frase que tanto me gustaba que la maratón era una carrera de 12 kilómetros que empieza en el 30.

En el km 32 me tomo el segundo y último gel, y desde el 30 al 34 más o menos es cuando peor lo paso por el psoas. Me duele mucho y me entra mucho acojono de que me va a petar en cualquier momento. Curiosamente a partir sobre todo de ese kilómetro el posas se me olvida, porque lo que empieza a estar de verdad calentito calentito son los cuádriceps… jajajaja. Así que por el lado bueno, dejo de pensar en el psoas, para empezar a concentrarme en los cuádriceps que van ya a tope de carga. Mentalmente me planteo llegar al 38… son solo 4 kilómetros pero seguramente son los más duros. Vamos, fijo que son los más duros. No llego a experimentar el famoso muro, pero las fuerzas van ya justas y la carga en las piernas es ya seria. Intento no perder mucho el ritmo, pero tampoco quiero apretar ahora porque mentalmente llegar al 38 me iba a venir muy bien. Así que hago este parcial controlando y un poco acojonado de que llegase el famoso muro… Además empiezo a adelantar “walkers” (osea zombis andando/ lesionados / etc) y que más que animar como en carreras más cortas te acojonan un poco pensando que en cualquier momento puedes ser tu el siguiente…

Con todo llego al 38 y me da el primer subidón… Se que me queda muy poco ya y que estoy cerca de conseguir mi reto. Juro que estoy a punto de llorar de la emoción pero me tranquilizo porque veo además que las pulsaciones se me disparan… jajajaja. El siguiente bloque mental es llegar al 40. Se que los dos últimos serán para disfrutarlos. Con todo­ el 39 y el 40 salen a 4:46 y a 4:38. Llego al 40 que coincide ya con un montón de gente que anima a lo bestia, y eso es un subidón que hay que vivirlo… Lo de londres con toda la carrera así tiene que ser brutal. Aprieto más aún y me hago los últimos 2 y 200 metros a 4:35 muy contento y con otro momento de subidón cercano al lloro 😀

Ya solo me faltaban los metros de más respecto a mi garmin entrando en el estadio. Más o menos al mismo ritmo o más rápido, de nuevo un subidón al entrar en el estadio para hacer la última vuelta sobre la pista de atletismo, ese tartán que me ha acompañado tantas veces este año…. Y entrar en la meta marcando 3:24 por esos casi 800 metros de más frente a mi gps, haciendo el avioncito y muy muy muy contento.

Nada más terminar, medalla, camiseta, bolsa del corredor… y… JODER como tengo las piernas!!!! jajajajaa. Esto si que es tener cargaditas las piernas 😀 Como bien, bebo bien, y para afuera a buscar a la familia! Poco a poco a medida que me voy enfriando el psoas empieza a doler a base de bien… Tanto que al levantarme de la silla después de comer ni siquiera puedo andar del dolor. Me he metido otro ibuprofeno para poder volver en el coche, y seguramente me esperan unas cuantas semanas de parón para recuperarlo… pero sabéis que? Que le follen al psoas… soy MARATONIANO 😀

Detalles de la carrera: 3h20′ 42.2km 164ppm

http://connect.garmin.com/activity/136733226

Muchas gracias por el apoyo todo este tiempo! El año que viene habrá que repetir y si respetan las lesiones, habrá que ir a bajar de 3:15 no? 🙂

Adios amigos! Hasta la próxima!